La propuesta estuvo sobre la mesa este pasado miércoles con la anuencia de los aspirantes y la plana mayor del PRIísmo Jalisciense; Rafael declinó ser el candidato a la alcaldía por miedo a perder.
El que hubiese aceptado habría sido una salida digna para el PRI Estatal que se cansó de repetir que el abanderado a la alcaldía sería el perfil mejor posicionado.
Las encuestas se perfilaban a favor de Andrés González Palomera pero nadie puede negar que Yerena Zambrano sea alguien conocido y que traiga sus canicas de poder.
Seamos sinceros, la candidatura de Rafael Yerena hubiese sido menos grotesca que el “dedazo” de Archi.
Adrián Méndez es el más débil aspirante a la silla municipal por el TRIcolor; Yerena prefirió apostar a que pierda su pupilo y no él.
El dirigente obrero tenía la gran oportunidad de reivindicarse por todos esos 9 años en que sus caprichos e imposiciones hicieron que perdieran tres trienios.
Hoy vuelve a repetir la historia, a Andrés no lo quiso, pero tampoco aceptó la candidatura por miedo a perder la elección y destruir su ya desgastado mito.
Antoinette Beltrán








