Ridículo y grotesco se ve Arturo Dávalos Peña incubando a través de mentiras y engaños verdaderas marañas de descrédito público a Acción Nacional.
No se le registra entre los albicelestes como un personaje de grandes convicciones, pero si se habla de que perdió credibilidad y su poco o mucho liderazgo cuando en la contienda pasada dejó colgados a los Dominguistas negándose a ser su candidato.
En la ruleta azul es señalado por sus ex -compañeros de “equipo” de que no sólo metió las manos en su elección interna para enturbiar el proceso, sino que generó una secuela de condiciones adversas para el PAN; para muestra, Nacho perdió.
Hoy Dávalos una vez más repite la hazaña y mete a su partido en un perverso juego de intereses personales, y más cuando esta consciente de que las cosas no son como él las está manejando, peor, que si de responsabilidades negativas se trata, Arturo es señalado aún entre los mismos Mochilistas como responsable de ellas.
El provocar rencillas y alimentar falsas expectativas públicas no es sano ni para Acción Nacional, ni para el mismo equipo de Ramón Guerrero que está siendo utilizado en ese fuego sin fundamento como carne de cañón.
The game is over Arturo y si no que le pregunten al propio Mochilas que desde antes del domingo le anda coqueteando a otra franquicia política…
Antoinette Beltrán








